sábado, septiembre 13, 2008

Oh, no... La felicidad otra vez.

Houston tenemos un problema. Hace casi un año pasé por esta misma situación.
Resulta que estoy empezando a disfrutar mis sesiones del psicólogo. Mejor dicho, yo me estoy sintiendo genial y me da culpa ir al psicólogo a decirle que estoy tan bien.


Cuando me pasó el año pasado, me banqué casi un mes yendo a decirle cuan bien estaba, hasta que yo mismo me decidí darme de alta. Y en unos cuatro meses volví.
Ahora me está pasando de nuevo. Temo lo peor. Pagarle a un psicólogo para decirle que estoy bárbaro. O dejarlo y correr el riesgo de tener que volver.

No me acostumbro a la felicidad tan fácil como con la tristeza. Ya no se qué es peor. Y como la vida es cíclica, sé que a un ciclo de felicidad le sigue uno de tristeza y viceversa. Así que no sé...

Además mi espacio semanal de psicólogo es muy importante y gratificante. ¿Quizás me tenga que buscar un nuevo conflicto para justificarlo? ¿O inventarlo acaso? No lo sé...

Hoy salí contento, muy contento, del psicólogo. Y a las 2 cuadras me vino la angustia porque quizás ya no lo necesite de nuevo y no quiero eso. Ya lo pasé y no me gustó.

¡El maldito no me deja disfrutar mi felicidad!
Quizás ese sea un tema para tratar en terapia.
Quizás...

Ruperto.


4 comentarios:

Ðąи dijo... @ 13 de septiembre de 2008 a las 21:30

Deciselo, es algo muy loco.. Yo por el contrario no me la aguanto y no me animo a decirselo, sos el primero en enterarse :Ñ..

Besotes, Seba! Te quiero, nene :)

Ellioth dijo... @ 21 de septiembre de 2008 a las 14:17

Yo tengo la particularidad de que cada vez que digo "Estoy feliiiiiiiiz :D" viene algo de afuera y me dice "Estás feliz? Tomá pelotudo!" y algo me jode :)

Coincido con Dan: Decíselo, en una de esas terminan descubriéndo un nuevo cuadro psicológico llamado "Ruperto" o "The sadfish illness", quien sabe '-'

Un abrazo

Félix dijo... @ 26 de septiembre de 2008 a las 13:52

Señor Ruperto, yo creo que usted debe seguir yendo, siempre y cuando sea feliz y le dé el bolsillo, ja. Él te va a decir que sigas, porque tiene que comer, ja.

Zeithgeist dijo... @ 15 de abril de 2009 a las 19:00

Imnediatamente abandoná el psicólogo y hacete trava (solo con clientes camioneros sudados...).
Tu onfelicidad va a volver como por arte de magia.
Y mejor si antes de decirle al psicologo q es tu ultima sesion, le metes un BUEN beso de lengua con tocada de culo y todo.